SALUD

Medicamentos accesibles

Medicamentos accesibles

Pastillas de diferentes colores Déborah M. Labrador / Discapnet (Canal Salud)

 

Cuando se habla de medicamentos accesibles muchos piensan en la facilidad del paciente para encontrar ciertos fármacos, o en que estas medicinas tengan un bajo precio, para que así todo el mundo pueda comprarlas o acceder a ellas.

Pero en este especial nos referimos a algo más. Nos referimos a la necesidad de que los medicamentos lleven adjunta información accesible sobre su uso y su composición. De esta forma, la información llegará a todo el mundo (incluidas personas con discapacidad, personas mayores, personas con problemas de cognición, etc.). Y por tanto, se evitarán accidentes y posibles problemas, por confusión a la hora de seguir el tratamiento, o al manipular el medicamento.

Necesidades

La principal necesidad con la que nos encontramos es que personas con discapacidad visual, discapacidad física o diversidad funcional, personas mayores, etc. puedan acceder a la información de interés sobre el medicamento que deben tomar.

El etiquetado y el prospecto deberían ser accesibles en su totalidad. El paciente ha de conocer los beneficios y también riesgos de tomar ese fármaco.

En la actualidad esto se cumple solo a medias. Ya que por ley, solo existe la obligación de incluir el nombre del medicamento en la caja en formato braille, así las personas con ceguera podrán diferenciar entre unos y otros medicamentos que tengan en su botiquín. Además, por norma, en la caja debe figurar el nombre en letra clara y legible. Medicinas en un alaboratorio médico

La importancia de que la información del prospecto sea accesible reside en los siguientes pilares:

  • Por seguridad.
  • Para que el paciente pueda seguir correctamente el tratamiento.
  • Autonomía e independencia. Si tú mismo puedes leer tu prospecto no necesitarás a una tercera persona para que te explique las condiciones y características del mismo.

Es importante que el paciente pueda leer sus prospectos ya que en ellos se explican propiedades del medicamento, posibles interacciones con otros fármacos (que en algunos casos pueden ser graves o mortales), consejos de conservación de las medicinas (lugar fresco, grados, temperatura, lejos de la luz solar, etc.), así como recomendaciones (no tomar si se está embarazada, se tiene diabetes, …), avisos (precaución si se va a conducir, si produce fotofobia, o reduce los reflejos especial precaución al utilizar maquinaria peligrosa) y cómo tomar el propio fármaco.

El paciente necesita tener toda esta información siempre a mano y no solo en el momento que va al médico o farmacia. Un médico haciendo una receta

Aunque el doctor que prescribe el medicamento y el farmacéutico son en primera instancia las personas que deben explicar cómo y cuándo se debe tomar el medicamento, en el caso de tratamientos de larga duración, hay estadísticas que muestran que más de la mitad de los pacientes no tomaban correctamente sus medicinas.

Diferentes federaciones de farmacia hacen especial hincapié en la importancia de la formación de los farmacéuticos para que puedan prestar una labor clarificadora y de respuesta a las dudas que tengan los pacientes.

Todo eso puede ser un complemento informativo, pero la necesidad de que el paciente disponga de un prospecto accesible es cada vez más incipiente, y ya hay proyectos que están trabajando en ello (de los que hablaremos en el punto Proyectos en curso).

El objetivo principal de que la información del medicamento llegue a todo/as esta en que la persona pueda hacer un uso seguro y eficaz en la toma del mismo.

Más información sobre este tema a través de los siguientes enlaces: